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jueves, 23 de diciembre de 2010

Brindis

Ya no hay chimeneas.

Ya no hay, entonces, gordos barbudos que salten de una a la otra, arrimándonos lo que anhelamos o lo que no esperamos pero que nos sorprende con una sonrisa.

Ya no hay cartas llenas de deseos que arrojamos a lo incierto y a lo mágico.

Ya no hay esa bronca por recibir ropa y no un juguete.

Ni ese encanto de no entender del todo de qué hablan los adultos en la cena pero intentarlo y querer ser parte de ello.

Ya no hay esa fascinación monolítica por los fuegos artificiales.

Ya no hay ese juego con chiches nuevos o con los restos de los fuegos artificiales, ese juego tan fuerte que crea y destruye mundos.

Ni no comprender porqué lloró la tía.
Ya no hay nada de eso. Pero, de alguna forma, cambiado, reinventado, sigue estando por ahí. Y por eso levanto mi vaso.

5 comentarios:

Wilfredo Rosas dijo...

Sí. Siempre fui irónico en estas épocas. Descreído. Y hasta malvado. ¿Pero para qué quedarse con una sola manera de ser?

Pau... Muna. dijo...

Es verdad, ya no hay más... pero vuelvo a revivir un poquito de ese sentimiento con mi sobrino! trato de encontrarme en su mirada, ¿Yo fui así en algún momento...? No lo recuerdo con claridad pero, claro que lo fuí y cuando pienso en eso una nostalgia fantástica me llena.

Muchas felicidades Wil, a levantar esos vasos!

Wilfredo Rosas dijo...

Todo se revive, en otros o a veces en uno. Brindemos por ello. ¡Salud!

Michelle Durán dijo...

HM.. FECHAS COMO CUALQUIER OTRAS, RESBALAN .

La niña de siempre dijo...

Para mi, la navidad era la fecha más amocionante, única y mágica que podía existir en mi vida. Mágica sobre todas las cosas...
El tiempo, que creo yo que es de lo más malvado que hay, y las circunstancias hicieron que poco a poco esa mística tan hermosa se fuera perdiendo. Con ello también mi credulidad que fue cediendo ante las puertas del crecimiento.
Esa inocencia que fui perdiendo a veces late en el fondo de algún remoto recuerdo.
Un pequeño fotograma suspendido en el mar de la memoria...

Espero que estas fiestas le sienten bien.

Le regalo una sonrisa y un helado de tramontana envuelto en papel de chocolate! =)
Con vasito incluído, si claro :P